Soy un hombre rico y sin necesidad de trabajar. Mis padres fallecieron en un accidente cuando yo tenía 24, vendí mi parte de la empresa familiar a mis dos hermanos mayores a cambio de quedarme con la totalidad de los bienes inmuebles del patrimonio familiar, un total de 26 pisos en Barcelona, otro piso más en donde vivo, un chalet (torre le llamamos en Catalunya)y unas acciones de bancos y constructoras (no muchas, por cierto).
Ya desde antes del fallecimiento de mis padres me había interesado por el sado/masoquismo.Después de la defunción de mis progenitores y de la operación económica que hice con mis hermanos, me decidí a buscar una esclava. Me apunté en un servicio web de relaciones sexuales, puse un anunció pero no recibí más que tres decepcionates mails. Ya estaba por apuntarme a otro servicio parecido cuando recibí un mail de una chica de Londrtes llamada Andrea. Me mandó una foto del verano anterior. Ella estaba en bikini en una playa de Málaga. La tía era fenomenal: alta, bella, delgada, sexy, rubia. Espectacular. Pero tenía una pega: estaba casada y tenía un hijo de un año. Y además no quería moverse de Londres.
Me contó que ni ella ni su marido tenían trabajo, que siempre había tenido fantasías con respecto a ser dominada por un hombre viril con una enorme polla, pero de no verse en la situación económica en la que se encontraba, nunjca habría dado ese primer paso.
Lo medité un poco. No soy un ignorante, y creo que el establecer una relación con una mujer desconocida en la que ella fuera dominada y, siendo yo rico, podría llevarme algún tipo de denuncia.
Pero en el caso de Andrea, siendo ella extranjera, casada y residente en Londres, dificílmente me podría denunciar por algún tipo de anuncio.
El viaje en avión entre Londres y Barcelona apenas vale unas decenas de euros. Hay ofertas de hasta poco más de 30 euros. Un viaje de ida y vuelta podía costar menos de 70 euros, menos de lo que puede costar una comida en un restaurante de lujo. De hecho, el traslado en taxi desde su casa al aeropuerto de Londres y, desde el Prat hasta mi casa, y repetido dos veces, sin duda costaría un poco más.
Le pedí una foto desnuda hecha por su marido y me dijo que sin conocerme, sólo me la podría enviar con la cara tapada. Pensé que lo realmente bueno era que supiera, de alguna manera si la foto era de ella de verdad, Entonces le dije que se hiciera la foto con la cara tapada con un diario del día, que la hiciera con una cámara con muchos megapixels, para que yo pudiera ampliarla y ver la fecha, o al menos,m ,os titulares.
Le pregunté si tenía experiencia. Me contestó que no
Ya desde antes del fallecimiento de mis padres me había interesado por el sado/masoquismo.Después de la defunción de mis progenitores y de la operación económica que hice con mis hermanos, me decidí a buscar una esclava. Me apunté en un servicio web de relaciones sexuales, puse un anunció pero no recibí más que tres decepcionates mails. Ya estaba por apuntarme a otro servicio parecido cuando recibí un mail de una chica de Londrtes llamada Andrea. Me mandó una foto del verano anterior. Ella estaba en bikini en una playa de Málaga. La tía era fenomenal: alta, bella, delgada, sexy, rubia. Espectacular. Pero tenía una pega: estaba casada y tenía un hijo de un año. Y además no quería moverse de Londres.
Me contó que ni ella ni su marido tenían trabajo, que siempre había tenido fantasías con respecto a ser dominada por un hombre viril con una enorme polla, pero de no verse en la situación económica en la que se encontraba, nunjca habría dado ese primer paso.
Lo medité un poco. No soy un ignorante, y creo que el establecer una relación con una mujer desconocida en la que ella fuera dominada y, siendo yo rico, podría llevarme algún tipo de denuncia.
Pero en el caso de Andrea, siendo ella extranjera, casada y residente en Londres, dificílmente me podría denunciar por algún tipo de anuncio.
El viaje en avión entre Londres y Barcelona apenas vale unas decenas de euros. Hay ofertas de hasta poco más de 30 euros. Un viaje de ida y vuelta podía costar menos de 70 euros, menos de lo que puede costar una comida en un restaurante de lujo. De hecho, el traslado en taxi desde su casa al aeropuerto de Londres y, desde el Prat hasta mi casa, y repetido dos veces, sin duda costaría un poco más.
Le pedí una foto desnuda hecha por su marido y me dijo que sin conocerme, sólo me la podría enviar con la cara tapada. Pensé que lo realmente bueno era que supiera, de alguna manera si la foto era de ella de verdad, Entonces le dije que se hiciera la foto con la cara tapada con un diario del día, que la hiciera con una cámara con muchos megapixels, para que yo pudiera ampliarla y ver la fecha, o al menos,m ,os titulares.
Le pregunté si tenía experiencia. Me contestó que no
No hay comentarios:
Publicar un comentario